—¿Me vas a matar? ¡Hazlo de una vez! No te tengo miedo.
—Diana, Diana…. —Le templó el cabello y susurró a su oído —
Tal vez si te importa la suerte de Robert y de tus enanos.
La actitud desafiante de Diana se diluyó y el miedo en su mirada no pasó desapercibido por su hostigador.
—¡No te atrevas a acercarte a ellos, o soy capaz de…..
—Dilo Diana, Quieres matarme, en el fondo somos iguales.
Ella no se pudo sostener ante el brutal empujón que él le dio.
—¡Animal!, la has matado.
Yolanda se acercó