En la clínica las expectativas de vida eran pocas para el empresario López.
Diana salió un rato al exterior para tomar un poco de aire.
—Señora López, se sabe algo del agresor, ¿Es cierto que fue su socia y ex prometida? — La jauría de periodistas se le lanzó encima.
— No tengo nada que declarar, mi esposo está en coma, sin comentarios.
Los guardaespaldas la rodearon para llevarla al interior de la clínica.
Otra vez respira ese aire rancio de medicamentos y antisépticos.
Allí adentro el tiemp