—Señora, el paciente se encuentra en estado de coma, las primeras cuarenta y ocho horas son cruciales.
Diana respiró aliviada, a cada momento se esperaba lo peor.
Ella no se había movido de allí, Juana fue a llevarle ropa.
—Vamos al baño y te aseas un poco.
Ella asintió, la señora le contó sobre Camila. Ella no lo podía creer.
—No me alegra, ella nos hizo mucho daño, pero era un ser humano. Dios la perdone.
—Querrás decir que el diablo la reciba, ella se quitó la vida.
Diana se cambió de ropa