—Ni siquiera sé que voy a hacer yo solo con ellas —farfulló Benjamín con la cara entre las manos mientras sus codos se apoyaban en su escritorio, minutos atrás Estrella había dejado su oficina tras haber rechazado su oferta de irse con ellos a Canadá—. Dijo que, aunque le encanto, no me ama, y que no sabe si podría enamorarse de mí, porque en su vida solo ha amado a un hombre y él la ama también.
—Es que no debiste planear un futuro a su lado sin asegurarte de que quería un futuro a tu lado —ex