Abrió los ojos sintiendo como si el aire que llenaba sus pulmones fuera el más fresco que había logrado obtener en su vida, y un sonido no tan desconocido le hizo girar la cabeza hacia su compañera de cama, solo entonces sonrió.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó Leobardo, tocando la pierna doblada para atraer su atención, pues la joven parecía inmersa en lo que veía en su teléfono y que él no podía escuchar gracias a que ella usaba audífonos.
—Estaba viendo opciones para apoyo parental en cuidado