Una semana había pasado desde el nacimiento de Salomé, y en ese corto tiempo, la vida de todos había dado un giro irreversible.
Pese a los reclamos de su madre, Becca tomó la decisión de mudarse con Harika al lado de Asher. Era su nueva vida, y aunque no estaba exenta de sombras, por primera vez sentía que podía construir algo parecido a un hogar.
Desde el instante en que Harika sostuvo a Salomé en sus brazos, la niña prometió, con la seriedad de un juramento, que la cuidaría como si fuera su p