—Es una cláusula inquebrantable. Y te concierne, porque eres cercano a la pareja. Si me entero que Karim Bakir maltrata a su esposa, tú y yo dejaremos de hacer negocios. Al menos, no los que lo incluyan a él…
—Ya déjate de tonterías, Adam… Muchas gracias, puedes retirarte.
La mucama asintió al mandato de su jefe, terminó de despejar la mesa y se retiró con una bandeja en las manos.
—Déjate de tonterías, Adam. Karim adora… ADORA a esa mujer. Es el centro de su universo. De no ser así, ¿le rega