Camila
Me estremecí cuando Julián aumentó la fuerza con la que me agarraba de la cintura. Si yo lo había extrañado, él parecía haberlo hecho también. Profundizó el beso y gemí cuando sentí su lengua que se paseaba posesiva dentro de mi boca.
Las manos que habían estado sujetando mi cintura, se metieron debajo de mi camisa. El tacto cálido de sus yemas desató un corriente eléctrica que me recorrió de arriba abajo.
—Te extrañé tanto —susurró en mi oído.
Su aliento cálido contra la piel sensible d