Camila
Entre los dos había una atmósfera melancólica. Necesitaba a Julián, pero seguía temiendo.
—Aquí estaremos bien —dijo él dejando su chaqueta en el respaldo de una de las sillas—. Ahora que estás más tranquila, me gustaría saber qué fue lo que pasó.
Decidí contarle a medias, si él seguía guardando secretos, tampoco yo sería del todo sincera.
—Regresé del parque Central y encontré el departamento a oscuras. En cuanto abrí la puerta supe que algo no estaba bien, pero cuando traté de irme, un