Un tigre blanco adulto, salvaje y agresivo, que incluso había sido inyectado con algún tipo de sustancia para volverlo más violento. En ese lugar, no importaban ni la edad ni la voluntad de la persona: todo el mundo tenía que acatar las órdenes del instructor. En esa ocasión, Daisy casi terminó convertida en la cena del felino; en el último segundo, él apareció para salvarla, sin importarle su propia vida.
No solo la rescató de las fauces del tigre, sino que, en los días y semanas posteriores, l