Fernando se dispuso a responderle, pero Daisy continuó:
—Sea cual sea tu motivo, ¿no crees que estás siendo algo autoritario? —lo miró con frialdad—. Hasta donde sé, este lugar no es parte de la Unión Suárez. No necesito reportarme contigo antes de venir.
Con un movimiento brusco, Daisy retiró su brazo de la mano de Fernando y se alejó, sin voltear a verlo. Fernando se quedó ahí, mirando su figura desaparecer en la oscuridad, con la mirada cargada de una mezcla de sorpresa y reflexión.
—Daisy… ¿