Daisy no podía creerlo. Frente a ella estaba Fernando.
Al ver al hombre que tenía delante, Daisy frunció aún más el ceño.
—¿Cuándo llegaste? ¿O acaso has estado aquí todo este tiempo?
¿Era posible que el hombre al que había perseguido toda la noche fuera Fernando?
Tan pronto como esa idea cruzó su mente, su mirada hacia Fernando se volvió más fría y un tanto confusa. Si en verdad hubiera sido él…
Fernando tampoco esperaba encontrarse con Daisy en aquel lugar.
—Eso mismo iba a preguntarte yo.
Dur