(Narración en tercera persona)
El padre de Olivia traía consigo un paquete envuelto en papel de seda color ébano, atado con una cinta dorada demasiado elaborada para ser sincera. Olivia lo observó desde donde estaba como si la caja contuviera una serpiente dormida.
—Cariño, quise traerte este presente para celebrar la inauguración de tu academia. —Murmuró Aldous con aires de rendición, inclinándose antes de retirarse. —También he venido a disculparme contigo… después de todo, tú eres mi hija de