(NARRACIÓN EN TERCERA PERSONA)
La academia de música “Renacer” olía a madera pulida y cuero nuevo, como siempre. Olivia estaba acomodando una colección de folletos recién impresos cerca de la caja cuando la campana de la puerta sonó con más fuerza de lo habitual.
—¡Olivia Hale, Dios mío! —Exclamó al verla.
Antes de que pudiera girarse, Karla la envolvió en un abrazo que casi la derribó. Las perlas del collar de Karla se clavaron en su clavícula, pero Olivia no protestó.
—¿Estás bien? ¿Te las