El conocimiento de la Cripta de los Constructores se convirtió en un hueso en la garganta de la Fundación Aurora: un nutriente potencialmente vital, pero difícil de tragar. Decidieron un protocolo de acceso estricto: solo Samuel, Clara, y a regañadientes, Gabriel, tendrían acceso completo a los archivos digitalizados. Lion y Olivia recibirían informes filtrados sobre principios que pudieran aplicarse directamente, sin conocer el contexto oculto.
Samuel diseñó un servidor aislado, apodado «El Só