**Capítulo 6: La Sangre en la Piedra**
El jet privado de los Winchester cortaba las nubes bajas y grises sobre Escocia como un cuchillo. Gabriel, sentado en la cabina con la espalda rígida y las manos heladas, no veía la belleza salvaje de los glens que se desplegaban bajo las alas. Solo veía coordenadas en una pantalla, un punto rojo parpadeando en un mapa topográfico: la ubicación del pabellón de caza.
La llamada de Samuel se había cortado abruptamente después de un sonido gutural de dolor y