El amanecer encontró a Olivia y Lion en el estudio, rodeados no del triunfo silencioso de una batalla ganada, sino del agotamiento pesado de una guerra sucia que había terminado con un alto el fuego costoso. En las pantallas, los titulares gritaban: "Heredera Asume Culpa en Escándalo del 'Edificio Aurora'" y "Winchester Admite Encubrimiento para Evitar Pánico". La narrativa, cuidadosamente guiada por Gabriel a través de filtraciones estratégicas, los pintaba no como villanos, sino como figuras