El Grand Hotel Edelweiss se alzaba como una fantasía victoriana incrustada en los Alpes suizos, un mundo de madera tallada, ventanas panorámicas y una tranquilidad tan profunda que resultaba casi opresiva. Para los ricos y famosos que llenaban sus suites, era un refugio de lujo. Para el grupo de Lion, era el escenario frontal de una operación militar.
Olivia, enfundada en un abrigo de cachemira blanco, caminaba del brazo de Lion por el pueblo de St. Moritz. Sonreía para las cámaras de los papar