El Precio del Silencio
La mansión Winchester había absorbido el amanecer, pero ninguna luz parecía capaz de penetrar la oscuridad que se cernía sobre su ala este. En una sala de interrogatorios improvisada en lo que alguna vez fue una bodega de vinos, el aire era frío y olía a tierra, miedo y violencia latente. Lion, de pie frente a los dos encapuchados que habían sido capturados en la suite del hotel, era la encarnación misma de esa violencia contenida. Su traje de gala estaba manchado de sudo