Decía que todo el poder y la posición actual del señor Saavedra provenían del respaldo económico de la familia Rojo, y que si él tuviera esa misma fortuna, sería mucho más fuerte que Álvaro.
Para colmo, Jesús llegó a pensar que su hijo mostraba cierta ambición, que era «un hombre con agallas». Jamás imaginó que Ismael soltaría tamaña arrogancia delante de quien no debía. ¡Si pudiera retroceder el tiempo, le habría cortado la lengua!
—¡Eres un…! —Jesús le dio un golpecito brusco a Ismael en la fr