262. SERÉ SU PEOR PESADILLA
MINETTI:
Rufo sonrió complacido con mi respuesta. Él, como yo, deseaba hacer una limpieza y soltar un poco de la rabia que nos embargaba por lo sucedido y que no habíamos tenido tiempo de liberar por estar atendiendo a Lilian y no hacer lo que acostumbrábamos.
—Ahora mismo te digo, empezaremos esta misma noche —dijo de inmediato con una amplia sonrisa—. También tenemos que hacernos cargo de los de la organización “Los Dragones".
—¿Qué pasa con ellos? —pregunté con desgana—. Ya acepté ser el U