261. NO DESPIERTA
MINETTI:
Rufo me explica que es una buena señal, que está al despertar de nuevo. Todos estamos impacientes, deseando escucharla, y hasta el abuelo viene a conversar con ella estos últimos días, que permanece dormida.
—¿Despertará algún día, Rufo? —pregunto desesperado al verlo terminar de revisarla.
—No te desesperes, Ale. Ya ha despertado antes, nada le impide volver a hacerlo —siguió explicándome, aunque estaba lleno de miedo—. Mira cómo mueve mejor su lado izquierdo, la pequeña parálisis del rostro ya cedió, todo va marchando bien, Alessandro. Deja de estar ansioso, que ella lo puede sentir.
—¿Seguro? ¿Despertará normal, o siempre será así? —pregunté sin poder contenerme—. ¿Abrirá sus ojos por unas horas y luego dormirá por días?
—No lo sé, Ale, no lo sé —se desesperó un poco Rufo—. No te desesperes, tienes que tener paciencia. No puedes estar pensando en Lili las veinticuatro horas del día, está bien, en tu cama. ¿No la ves?
—¡La veo, Rufo, la veo! ¡Observo todos esos avances