Mundo ficciónIniciar sesiónLe explico sonriendo, agachándome delante de su silla de ruedas. Me mira serio. Alessandro, a mi lado, respira profundamente; es claro que la opinión de su abuelo, en medio de este ambiente cargado de tensión, es lo único que tuviera importancia para él.
—¿Vas a seguir trabajando en el hospital? Alessandro, compra un hospital para ella —ordenó como si hablara de comprar cualquier cosa. &mdas






