Mundo ficciónIniciar sesiónAhora mismo estoy congelada. No hablamos de esto con el señor Minetti, que, para mi alegría, hace su entrada justo a tiempo para escuchar las preguntas y sacarme de mi apuro. Porque yo no sé inventar historias.
—Nos conocimos dos años después de que murió Celia, abuelo —dice con serenidad. —¿Y por qué no me lo dijiste? ¿Dónde se conocieron? ¿En el hospital cuando llevaron a C





