Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro me deja desahogarme, enciende un tabaco con una tranquilidad que me saca aún más de mis casillas. Aspira lentamente, sin apartar la mirada de mí, mientras yo camino frenética de un lado a otro como leona enjaulada. De pronto tira el tabaco por la ventana y viene directo a detenerme.
—Lili, tienes que calmarte —me dice muy serio—. Tenemos cosas más importantes que hacer ahora. —¡Entiendo que quiera hacerse cirujano por sus propios esfuerzos! ¡Eso lo entiendo! —sigo gritando sin escuchar lo que dice Alessandro—. ¿Pero por qué no decirme que era de una familia poderosa? ¡¿Por qué?! —Lilian, no saques conclusiones, espera a hablar con él —dice Alessandro para mi desconcierto. —Está bien, tienes razón —trato de calmarme—. Recuerdo lo que me pidió, que no cre






