Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro me deja desahogarme, enciende un tabaco con una tranquilidad que me saca aún más de mis casillas. Aspira lentamente, sin apartar la mirada de mí, mientras yo camino frenética de un lado a otro como leona enjaulada. De pronto tira el tabaco por la ventana y viene directo a detenerme.
—Lili, tienes que calmarte —me dice muy serio—. Tenemos cosas más importantes que hacer ahora. —¡Entiendo que qui






