Mundo de ficçãoIniciar sessãoNos bajamos del auto, nos conducen a la sala donde se hará la inauguración. El director viene a nuestro encuentro y nos saluda. Otras personas también lo hacen. Yo me prendo de la mano de Alessandro porque empiezo a sentir un salto en el estómago; él me abraza y nos introducimos en el escenario. Nos sentamos, siempre yo a su lado.
Observo atentamente y veo que casi todos los doctores con los que trabajo se encuentran aquí y me miran llenos






