Mundo ficciónIniciar sesiónMINETTI:
Su cercanía seguía presente, cargada de esa tensión inexplicable que me hacía sentir como si el aire que respiraba fuera diferente, como si se impregnara de su presencia. No sabía si era él el que tenía ese poder o si era yo la que, en mi propia confusión, le daba la llave para alterarme de esa manera.
—¿Por qué saliste corriendo cuando viste a mi secretaria, Lili? —preguntó de





