Mundo ficciónIniciar sesiónDesesperada por encontrar pareja para ir al matrimonio de su hermana pequeña con su exprometido, decide buscar por cielo, mar y tierra al hombre perfecto. hasta que se topa con un sexy y desvergonzado piloto de carreras, que hará arder hasta su alma. ¿se puede jugar con fuego y no quemarse verdad?
Leer másCamine sin rumbo fijo, mientras bebía de la lata de cerveza, ¡estaba furiosa! Hayden habia perdido por el imbécil de ese chico, ¡carajo! había perdido muchísimo dinero por su culpa, ya no iba a follar con ningún hombre en el desierto. Pegue un grito de frustración y seguí caminando por la pista, mientras las personas se iban, algunas felices y otras inconformes como yo, se quejaban mientras salían del lugar. Mi teléfono sonó y yo lo conteste de inmediato. — dónde estás? — Me preguntó Kat. Respire profundamente, para aclarar la voz, no queria que ella se diera cuenta que la derrota de Hayden me había afectado. — No lo sé, tal vez en el más allá — Le dije. Yo ya me había acostumbrado a ganar y como estaba tan segura del triunfo, aposté todo el dinero que tenía destinado para mis vacaciones. — No digas estupideces, ahora trae tu culo al motorhome — Me dijo. Yo le respondí que si y me di media vuelta para regresar. cuando iba llegando al motorhome de Hayden, me detuve en seco, ya q
Dos meses después.Hayden se había ido temprano al taller sin antes decirme, o más bien ordenarme, que tenía prohibido ir a ver la carrera. Ethan estaba demasiado pequeño, y yo era consciente de ello, pero hoy era la gran final, y me parecía justo que nuestro pequeño viera la victoria de su padre.Llamé a Grace y le pedí que viniera por mí. Obviamente, ella me dijo que sí de inmediato. Así que aquí estaba, en la puerta, esperando a mi loca amiga, con un maletín con las cosas de mi bebé y con un bebé de dos meses en su portabebé.El coche de Grace aparcó frente a mi casa, yo me apresuré hacia él, acomodé a mi niño en el asiento trasero y después me subí en el asiento del copiloto junto a Grace.— Tu esposo me va a matar —me dijo con una sonrisa.— Nos va a matar a las dos, así que date prisa o llegaremos tarde y quiero desearle buena suerte —le dije.Grace asintió con la cabeza y aceleró.— ¿No has bebido, verdad? —le pregunté.Grace me miró mal de inmediato.— No soy un monstruo, Kat
Meses después.Empecé a poner por todos lados las fotos de mi boda con Hayden, y algunas otras fotos. Quería que nuestra casa fuera lo más acogedora posible.— Amor, ¿me ayudas a rodar esto? —grité.Hayden apareció sin camisa y todo sudoroso, ya que estaba organizando los muebles para el cuarto del bebé.— Cariño, deja de moverte tanto, estás en los últimos días. Se supone que debes estar tranquila —me dijo.Yo puse los ojos en blanco de inmediato. Odiaba no hacer nada y dejarle todo el trabajo.— Solo estoy poniendo algunas fotos. No se me va a caer un brazo —le dije.Hayden, de mala gana, movió una mesita que estaba estorbando.— Siéntate, por Dios, que me estás poniendo nervioso —me dijo.Yo me acerqué a él y lo abracé.— Estoy todo sudado —me dijo.Yo me encogí de hombros.— Te ves muy sexy —le dije.Él sonrió.— Siéntate, por favor —me pidió.Yo me separé de él y de pronto sentí cómo agua empezó a bajar por mis piernas.— Mierda —dije.Hayden me miró con nerviosismo.— ¿Qué pasó?
El día más importante de mi vida llegó. Grace estaba conmigo en la habitación de mis padres ayudándome a terminar de arreglarme. Me sentía como una princesa muy embarazada.— Pareces una carpa, pero de esas lindas — me dijo Grace de la nada.Yo la miré mal y ella empezó a reír.— Lo siento, es que estoy nerviosa. Esta es tu primera boda. Me siento igual de nerviosa que cuando perdí mi virginidad — me dijo.Parpadeé un par de veces, aún mirándola fijamente.— ¿Y si mejor ya no hablas? — le sugerí.Ella puso los ojos en blanco de inmediato.— Es que estoy nerviosa — me dijo.Me acerqué más a ella y la abracé.— Estoy tan feliz de que seas feliz — me dijo con la voz quebrada.Me separé de ella y sonreí. Grace estaba llorando.— Gracias por siempre estar a mi lado, y gracias por todos tus consejos, aunque en ocasiones no son los mejores — le dije.Ella me abrazó con fuerza.— Salgamos rápido o vamos a arruinar nuestro maquillaje — me dijo.Ambas nos separamos, y sonreímos. Grace salió de l





Último capítulo