10. Narra Maverick
Dakota no me ha dirigido la palabra desde el martes. Se encerró en un silencio gélido después de que Anastasia soltara aquella verdad incómoda sobre nuestro matrimonio. Se indignó porque no la respaldé, pero, ¿qué se esperaba? Todo lo que la secretaria dijo fue un espejo de nuestra realidad: un matrimonio vacío donde la reputación pesa más que el afecto. Para ser honesto, su reacción me dio igual. Lo que realmente me irritaba era el silencio de otra persona: Anastasia.
Era jueves y ella seguía