83. Narra Anastasia
El calendario en la pared de la oficina de Maverick marcaba los días con una precisión casi implacable. Faltaban apenas unas semanas para nuestra boda, un evento que, en contra de todas mis expectativas iniciales, se estaba convirtiendo en la celebración más íntima y significativa de mi existencia. Ya no éramos los protagonistas de portadas escandalosas; habíamos logrado construir un oasis de tranquilidad en medio del bullicio de Nueva York, un espacio donde nuestra relación era simplemente lo