No son nada.
Emilia se mantuvo en silencio, sin saber que responder.
Por una parte, sentía que tenía derecho a saber, a reclamar, pero por otro no. Eso significaría que, si estaba celosa, por ello no dijo nada.
—No —afirmó Iker—, son nada importante —quería dejar muy claro eso—. Soy un director de cinematográfica, las mujeres con las que me has visto son modelos, actriz, y colegas. Nada más —aclaró.
No tenía tiempo para aventuras.
Había alguien en su corazón, sobre todo, alguien en su casa que era su esposa