Estarías celosa.
Luego del desayuno que apenas había probado, Emilia volvió a encerrarse en la habitación sin saber qué hacer. Las paredes elegantemente decoradas parecían cerrarse a su alrededor mientras contemplaba su nueva realidad.
No es que no estuviera acostumbrada al encierro, pues toda su vida había transcurrido entre cuatro paredes, siguiendo estrictas reglas y rutinas establecidas por otros.
No fue hasta que Kaan apareció en su existencia, que comenzó a experimentar pequeños momentos de libertad y a d