Capítulo 586
Tan pronto como Luis aterrizó, encendió su móvil y vio varias llamadas perdidas, todas de su guardaespaldas.

Devolvió la llamada y preguntó:

—¿Qué sucede?

El guardaespaldas, titubeando, le explicó la situación.

Dentro del coche, con un espacio reducido, Luis frunció el ceño, y después de pensar un momento, dijo simplemente:

—Asegúrate de que ella no se pierda.

Con pocas palabras, demostró la importancia de Dulcinea.

El guardaespaldas asintió.

Luis colgó el teléfono y se frotó la frente, sintiend
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