Luis...
En ese momento, Dulcinea prefirió enfrentar a Luis antes que seguir viendo a Matteo. Con un tono cortante y profesional, dijo: —Matteo, como ves, estoy ocupada.
Matteo no insistió, pero su expresión se volvió aún más fría mientras se levantaba: —Entonces no interrumpiré su reencuentro.
Cuando salió de la oficina, se topó con Luis en la entrada.
Luis, impecablemente vestido, con esa apariencia madura y elegante que a Matteo tanto le disgustaba.
—Qué coincidencia, señor Fernández —Matteo s