Marina sintió que Luis le hablaba en serio.
—No es necesario que la señorita Santamaría venga a disculparse conmigo —respondió, moderando asi su tono violento.
Leticia estaba embarazada, y no quería enfrentarse a una mujer en esa situación. Además, sabía que, aunque Leticia no hubiera llegado con Teresa, esta habría encontrado la manera de organizar un escándalo.
Luis afirmó, reconociendo su seriedad.
—Está bien, entonces te invito a almorzar al mediodía.
Marina organizó apresurada los documento