—Si mi hermano supiera que un viejo te acosó desde pequeña, te consideraría una cualquiera y no se casaría contigo.
Marina les lanzó una mirada indiferente y se dio la vuelta en ese momento para salir de la pastelería. Ignorarlas por completo era la mejor forma de manejar la situación.
No deseaba convertirse en el espectáculo de nadie. Justo cuando estaba a punto de salir, el gerente de la pastelería se le acercó con una actitud amable.
—Señorita Marina —dijo, sosteniendo en la mano una elegante