C69: Un fantasma del pasado.
Ámbar lo apartó de un empujón seco con el antebrazo, rompiendo el último hilo que los mantenía frente a frente y empezó a caminar para alejarse de Vidal.
—Ámbar, espera... —trató de tomarla del brazo para detenerla, pero ella se zafó rápidamente.
—No me toques —refunfuñó, para luego continuar su camino.
Él, por su parte, finalmente la dejó ir y aquel orgullo que llevaba marcado en su rostro se desmoronó. La mueca de ironía que había sostenido con tanto empeño se disolvió lentamente, dejando al