C197: Tú no serviste ni siquiera como amante.
—¿Qué estás diciendo? ¿A qué te refieres exactamente? —preguntó Layla, fingiendo una inocencia que no le pertenecía—. Yo no he hecho nada contra ti. Nada. Lo único que hago es ayudar a Vidal para que pueda recuperar a la mujer que "ama" —añadió, levantando ambas manos y marcando la palabra con comillas en el aire—. Porque sí, Alaska, Vidal quiere recuperar a Ámbar. La quiere a toda costa. Es capaz de hacer lo que sea necesario con tal de volver con ella.
Hizo una breve pausa, estudiando el rostro de Alaska con atención, como si buscara una fisura, una grieta emocional por donde introducir la siguiente estocada.
—Dime algo —continuó, inclinando ligeramente la cabeza—, ¿por qué estás intentando imitarla? Yo los vi. Los observé con mis propios ojos. ¿Lo hiciste por voluntad propia o fue él quien te manipuló? ¿Cómo fue que te convenció para que te vistieras como la mujer que realmente ama? De verdad, Alaska, eso es caer demasiado bajo. Y tú lo sabes. Sabes perfectamente que a Vidal no le