C196: Te estás muriendo de celos.
Layla se encontraba sola en la habitación del hotel cuando escuchó que alguien golpeó la puerta. Frunció el ceño de inmediato, desconcertada. Nadie solía visitarla allí. Aquel lugar era apenas digno, un espacio correcto pero muy lejos del lujo al que estaba acostumbrada. No llevaba amigas, no recibía visitas, y ni siquiera Margot se había acercado a verla desde que se había instalado allí.
El único que había cruzado esa puerta era Vidal, y únicamente porque era él quien estaba pagando el costo de esa habitación. Por eso, aquel golpe inesperado la puso en alerta.
Durante unos segundos pensó que quizá se trataba de Vidal. Lo había llamado antes, y no descartó que hubiera ido hasta allí para enfrentarla o exigirle explicaciones. Tal vez estaba molesto por lo que ella le había dicho. Su mente empezó a divagar, a construir escenarios apresurados, pero ninguno de ellos incluía lo que estaba a punto de encontrar.
Cuando finalmente giró el picaporte y abrió la puerta, se quedó paralizada. All