No es un cuento de hadas.
No sabía cómo sentirse, no realmente. Tampoco sabía en qué momento las cosas comenzaron a modificar o, mejor dicho, en qué momento el CEO Parisi lo hizo. Y no era como si ahora todo fuera más fácil, por el contrario, todo estaba volviéndose confuso y Lucía no quería eso.
El repentino cambió la tomó desprevenida, provocándole cierta tensión que no estaba segura de dónde venía. Algo, aparte del cambio en el comportamiento del CEO, se sentía diferente. Se había habituado a ser tratada de una maner