Debo haber escuchado mal, ese es el primer pensamiento que cruza mi mente.
Las olas son ruidosas. Deben haberme hecho oír algo completamente diferente. Algo ridículo. Así que espero, espero a que las olas choquen y a ese momento de silencio que necesito para escuchar realmente lo que el abuelo había dicho. Su expresión me dice que nota la mezcla de incredulidad y confusión en mi rostro. El abuelo me observa, suspira y me habla de nuevo.
"Esa enfermedad... mi problema del corazón, no es real. No