Nunca pensé que un solo día podría cambiar tanto mi percepción de todo. Me desperté con esa sensación extraña en el pecho, como si el aire estuviera pesado y cada latido en mi pecho marcara el compás de algo que estaba a punto de estallar. Era como si el mundo estuviera conteniendo la respiración, y yo con él.
Pero jamás imaginé que esa sensación tendría un peso tan tangible, como una sombra que se alarga y que no puedo ignorar.
El encuentro con ese grupo… sigue retumbando en mi cabeza mientras