Ethan
Había algo en el aire esa noche que no podía explicar. Ni siquiera el silencio que se había instalado en mi habitación era realmente paz, sino una especie de tensión latente, como si el mundo entero contuviera el aliento y esperara que algo rompiera esa calma. Me recosté en la cama, con la mirada fija en el techo, pero mi mente estaba en todas partes menos ahí.
León.
Él siempre estaba ahí, como una sombra que no podía apartar, ni quería hacerlo. Cada recuerdo, cada palabra, cada gesto suy