Ecos del pasado y sombras que llegan
La luz tenue de la habitación apenas iluminaba las páginas amarillentas del viejo diario que Ana sostenía entre sus manos. Cada palabra escrita parecía susurrar secretos que el tiempo había querido enterrar. Sus dedos recorrían con cuidado las líneas, mientras su mente intentaba armar un rompecabezas que no terminaba de entender.
Era extraño cómo, a pesar del miedo, sentía una necesidad urgente de conocer la verdad. El diario había pertenecido a su madre, e