El susurro del espejo
Ana
No recuerdo en qué momento exacto empezó a suceder, pero poco a poco, ese susurro comenzó a acompañarme a todas partes, siempre cerca, como una sombra invisible.
Al principio pensé que era solo mi imaginación. Tal vez el estrés, las noches sin dormir, o las historias que Ethan y yo habíamos descubierto sobre aquel espejo antiguo. Pero el susurro era demasiado claro, demasiado constante. Se colaba en mi mente cada vez que me miraba al espejo.
Despertaba en la madrugada