Las puertas de la iglesia se abrieron con un movimiento lento y majestuoso, revelando el resplandor del sol de la tarde que bañaba la fortaleza. Serena y Dante avanzaron, tomados de la mano, mientras los hijos de la hermana de Mikhail caminaban detrás llevando pequeños ramos de flores rojas, símbolo de la casa que los amparaba. El contraste entre el vestido rojo de la novia y el porte imponente del novio dejaba sin aliento a los presentes: era la imagen viva de la fuerza y la unión.
La Roja se