La sala de aquella casa acogedora estaba bañada por la luz tenue de las lámparas, y el suave crepitar de la chimenea llenaba el ambiente de un calor reconfortante. Alejandro e Irma estaban sentados en el amplio sofá de terciopelo azul, muy cerca uno del otro, compartiendo risas y recuerdos.
Irma, con el rostro iluminado por una sonrisa auténtica, sostenía su teléfono móvil mientras le mostraba a Alejandro algunas fotografías antiguas.
—Mira, esta soy yo cuando era pequeña —dijo, señalando una i