Capítulo 203 Culpas que pesan en el alma.
Alejandro subió a su auto acompañado por sus padres. El silencio era tan espeso como el aire mismo, apenas interrumpido por el sonido de la puerta cerrándose. Con un suspiro profundo, se colocó el cinturón de seguridad, encendió el motor y arrancó lentamente, con el rostro serio, la mirada perdida en la carretera.
En el auto de al lado, Andrés hizo lo mismo. Subió sin decir palabra, pero antes de girar la llave en el encendido, sintió la mirada persistente de su padre. Óscar, sentado en el asie