La sospecha sobre Adrien
Andrés se quedó mirando fijamente a su tío, intentando encontrar respuestas en medio del caos. Su mente trabajaba a toda velocidad, buscando sentido a todo lo que estaba ocurriendo.
—Tío… —dijo en voz baja—. No entiendo por qué están culpando a Alejandro de algo tan atroz.
Carlos, aún débil, lo observó con el ceño fruncido.
—Yo tampoco, hijo… Pero esto no es casualidad. Alguien movió las piezas para que Alejandro terminara en esa celda.
Andrés asintió lentamente y lueg