Capítulo 9. Premio dorado.
Gavrel.
Aún al verme desnudo no me quita la mirada, que retiene el morbo excitante que se impregna en el ambiente.
No puede siquiera irse. Y esa es otra parafilia de la que no es consciente, pero que descubro de ella. Lo único que necesita es que le muestren como y donde implementarlo.
—¿Todo eso es normal? —tomo entre mis manos el falo duro. Ella pasa saliva. —No. No lo es. Se parece al...
—Me la implanté —la tomo entre mis manos, presionando la punta—. Ahora las venden por catalogo. La recib